Rusia lanzó una andanada de missiles y drones contra edificios de departamentos en Kiev por segunda vez en una semana, con un saldo de al menos 22 muertos, en vísperas de una cumbre de la OTAN en Turquía. La reacción del Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, no se hizo esperar e invitó a sus aliados a tomar decisiones firmes para aumentar el suministro de defensas aéreas para Ucrania tras el ataque, que se produjo apenas unos días después de que otro bombardeo ruso matara a más de 30 personas en Kiev. El ataque de hoy abrió un cráter en un bloque de departamentos de varios pisos en la capital ukrainiana, arrancando sus plantas superiores y partiéndolas en dos. Una explosión afectó al edificio donde vive Anna Misko, de 36 años, en el barrio de Pozniaki, al este de la capital. "Tengo un hijo y siempre bajamos a la planta baja", comentó. Esta vez dijo haber sobrevivido "por milagro", ya que los primeros pisos de su edificio quedaron arrasados. Se trata del segundo ataque consecutivo en el que Rusia emplea missiles balísticos, difíciles de interceptar, lo que llevó a Zelensky a pedir de nuevo a sus aliados más missiles para los sistemas antiaéreos Patriot de fabricación estadounidense. Se espera que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Zelensky hablen sobre la guerra que empezó en 2022 con la invasión rusa, al margen de la cumbre de la OTAN que comienza mañana en Ankara. "Es de una importancia crucial que el mundo -y, ante todo, Estados Unidos y nuestros socios europeos- salga de la cumbre de la OTAN en Ankara con decisiones firmes en apoyo de nuestra defensa aérea", afirmó Zelensky en las redes sociales. Los ataques nocturnos dejaron al menos 15 muertos en Kiev y siete en Vyshneve, una ciudad cercana a la capital, así como decenas de heridos, según los últimos balances de las autoridades. Rusia lanzó un total de 68 missiles y 351 drones, según la Fuerza Aérea de Ucrania.

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