El senador estadounidense Lindsey Graham, aliado del presidente Donald Trump, murió a los 71 años tras una enfermedad breve y repentina, según informó su oficina. Graham, conocido por su trabajo en política exterior, fue un firme partidario de la guerra de Irak y en los últimos años instó tanto a Trump como al gobierno de Joe Biden a respaldar la lucha de Ucrania contra la invasión rusa. La oficina del senador republicano por Carolina del Sur indicó que Graham falleció a causa de una enfermedad breve y repentina. Servicios de emergencia respondieron a un llamado por un paro cardíaco en su casa en Capitol Hill. Graham fue elegido miembro de la Cámara de Representantes en 1994 y senador en 2002, renovando su escaño en 2008, 2014 y 2020, y presidió el Comité de Presupuesto. El presidente Donald Trump rindió homenaje en Truth Social, calificándolo de verdadero patriota. Trump dijo que habló con Graham el sábado por la noche y que sonaba cansado. Graham hizo un intento fallido de llegar a la presidencia en 2016, advirtiendo contra apoyar a Trump, pero luego restableció su relación y apoyó su reelección. Fue un firme defensor de Israel. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró que Israel ha perdido a uno de sus mayores amigos. El presidente de Israel Isaac Herzog aseguró que nunca olvidarán su apoyo. Graham había ganado recientemente las primarias para buscar un nuevo mandato en el Senado. El gobernador de Carolina del Sur deberá nombrar a un sucesor. La muerte de Graham ocurre mientras el exlíder republicano Mitch McConnell está hospitalizado. Graham se desempeñó como abogado militar y alcanzó el rango de coronel de la Fuerza Aérea. En 2002 votó a favor de la acción militar contra Irak y respaldó una presencia prolongada en Afganistán. Fue crítico de la política exterior de Barack Obama.