Claudia Sheinbaum viajará a China con una agenda de menos de 48 horas y pocas expectativas de inversión: empresarios consultados no prevén anuncios relevantes durante su primera visita al país asiático, el 18 y 19 de noviembre. Sin embargo, funcionarios chinos han buscado a autoridades y académicos mexicanos para explorar vías de entendimiento comercial, según fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Los días 18 y 19 de noviembre, Sheinbaum asistirá al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se realizará en Shenzhen. La mandataria ha explicado que su estancia será breve, pues debe regresar a México para participar en la conmemoración de la Revolución Mexicana el 20 de noviembre, a lo que se suma un traslado de más de 24 horas.

Uno de los objetivos centrales de la visita es recibir la estafeta para que México organice la cumbre de la APEC en 2028. Aunque Sheinbaum ha señalado que buscará sostener encuentros bilaterales con otros mandatarios, en el sector empresarial hay poco entusiasmo ante la posibilidad de anuncios relevantes de inversión, sobre todo por el escaso tiempo disponible para reuniones de trabajo. La presidenta también ha adelantado que viajará con una comitiva reducida, integrada por tres o cuatro funcionarios de las secretarías de Economía y Relaciones Exteriores.

El encuentro se producirá en medio de las tensiones comerciales entre México y China. El gigante asiático impuso un arancel de 51.6% a la nuez pecana mexicana, mientras que el Gobierno mexicano aplica gravámenes de hasta 35% a determinadas importaciones chinas, particularmente en el sector textil.

Para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los gravámenes a las importaciones permitirán recaudar 254,757 millones de pesos por concepto del Impuesto General de Importación al cierre del año, según las estimaciones presupuestarias. De cumplirse la previsión, la cifra representaría un incremento de 62% respecto de 2025. Sin embargo, el aumento de la recaudación tendría un impacto limitado en las finanzas públicas: equivaldría a alrededor de 1% del presupuesto total. Por ello, en el mercado la medida se ha interpretado menos como una solución fiscal de gran alcance que como una señal política hacia Estados Unidos para contener el avance comercial de China.

Pese a las tensiones arancelarias, funcionarios chinos de alto nivel se han acercado a autoridades y académicos mexicanos para conocer mejor la relación bilateral y evaluar posibles puntos de encuentro en materia comercial, de acuerdo con fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Pese a las tensiones, la electromovilidad aparece como área de cooperación. China ya tiene presencia en México en esta industria y, por ahora, su actividad no parece generar fricciones con Washington, de acuerdo con las fuentes consultadas, que ven en el sector un espacio de oportunidad para la relación económica.

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