Carlos Slim busca participar en las obras necesarias para mejorar el suministro de agua en la zona metropolitana de Guadalajara, una inversión que supera los 40.000 millones de pesos. Sin embargo, Conagua y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes señalan que la decisión de Palacio Nacional es que todo lo relacionado con el suministro de agua sea un esquema íntegro de inversión estatal.
En el Gobierno aseguran que la experiencia de Grupo Carso en el manejo de cuestiones hídricas no ha sido positiva y señalan la operación de una planta en Hidalgo que terminó en un litigio fiscal durante el sexenio anterior. El desarrollo concebido para tratar aguas que luego son utilizadas en el Valle de México motivó diversas disputas con Conagua por los pagos que Slim reclamaba.
Conagua es una oficina estratégica supervisada por Carlos Augusto Morales, cercano a Claudia Sheinbaum, quien ubicó allí a su hermano Efraín. El dueño de Carso también tuvo polémicas en el sexenio anterior por un consorcio en el que participa su conglomerado y que opera la presa El Realito, en San Luis Potosí, un desarrollo que ha presentado severas fallas estructurales.
Slim querría participar en Jalisco en un esquema de inversión mixta entre el gobierno y los privados, similar al que se utiliza en otras obras como las carreteras. Los malos antecedentes complicarían su operación.
No todo es negativo: este lunes el senador Higinio Martínez propuso que el dueño de Telmex sea considerado para la medalla Belisario Domínguez que otorga la Cámara Alta.